La Eutanasia
ANEL ALEJANDRA MUÑIZ PACHECO
Buenas
tardes, si se tuviese un enfermo terminal usted daría autorización para hacer
ejecución en el, de la eutanasia?
En esta actualidad la
eutanasia constituye un desafío desde el punto de vista ético y también desde
lo legal. Algunos enfermos desahuciados piden que los dejen morir con dignidad
para que se acaben sus sufrimientos. Ahí se presenta todo un dilema para los
médicos y familiares, quienes deben adoptar una decisión final. Por mi parte
creo que ya no se está tomando esa actitud humanista y sensible para tener una
muerte natural e digna ya que la muerte considero yo también es una etapa
natural mas no forzándola por que como eh mencionado se ah olvidado como morir
humanamente.
El suicidio se puede hacer
en dos maneras: por medio pasivo cuando el médico ya no le da ningún tratamiento
o lo desconecta de aparatos al paciente o medio activo que es por la aplicación directa de médico o por las
indicaciones del mismo ya sean con drogas o gases mortales de esto busca como
único fin el librar a una persona de
sus intensos sufrimientos, de una agonía que padece como resultado de una
enfermedad grave e incurable.
Dicha enfermedad o estado
debe haber sido diagnosticado suficientemente, de manera que su característica de
irreversibilidad, sea tal, que se determine la muerte como algo inevitable.
Un ejemplo de que la
autoridad política rigurosamente democrática aprobaba la supresión de “vidas
humanas sin valor”, que permitió la marcha del llamado T-4, programa nazi de implantación de la eutanasia, dejando un saldo de 6
millones de muertes.
Hoy en día se sabe que la
medicina no dice que se cese el tratamiento cuando solo sirve para prolongar la
muerte, si no al uso de ciertas medidas para aliviar el sufrimiento, aunque tenga
como inevitable consecuencia abreviar la vida.
En mi opinión los médicos no
deben provocar la muerte, la medicina no está para eso, aunque alguna ley lo
permitiera o sea solicitado por el paciente, familia etc; una muerte digna
encuentra respuesta, no en la eutanasia, si no en la difusión de ciudadanos
sensibles, consientes y humanistas, tratando de eliminar al sufrimiento y no al
ser humano que sufre, eso requiere de una actitud solidaria con la persona
hasta sus últimos momentos.
Sin dejar de lado a los
aspectos de la religión que están a favor de la vida puesto que dicen o creen
que esa solo la da dios y la quita dios y ningún ser humano tienen derecho de
quitarse a otro.
Si bien se sabe que se
realizara el contrario de la eutanasia se podría poner en práctica, si le
quitaría el sufrimiento al hombre cuando está en una etapa muy avanzada de su
enfermedad, pero no dejemos de lado a la sensibilidad de ser humano no por
quitarle el sufrimiento se va a morir si no por el contario como emocione
anteriormente a tratar y hacer todo lo posible para hacer menor el sufrimiento
, si bien sabemos que cada quien decide hacer de su vida lo que sea, pero
¿donde quedo el sentido de la vida en la cual tenemos que vivir experiencias de
todo tipo? Pero ahí es donde entra la moral y al ética de las personas ya sea
médicos o familiares de la persona o la misma persona.
Una sociedad que no sabe
integrar con naturalidad y humanidad la muerte no sabe cómo tratar y apoyar a
sus enfermos y moribundos, es incapaz de descubrir el hondo sentido humano que
puede tener el hecho del morir. En los últimos años se ha creado una intensa
conciencia de que hay que revisar la forma de morir de la sociedad actual. Se
hace necesario crear una sensibilidad nueva y reintroducir el hecho de la muerte
en nuestras coordenadas vitales. Creo que éste como lo mencione anteriormente
es el auténtico camino para abordar toda la grave problemática de una
civilización que ha aprendido muchísimas cosas, pero que ha olvidado cómo poder
morir humanamente.
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